Son amplias y variadas las posibilidades de enriquecer estudios y prácticas sobre la capacidad de generar formas de vida sanas y creativas en el envejecimiento cuando se trabaja de manera interdisciplinaria. Este eje temático convoca tanto a la elaboración de propuestas como a la exposición de experiencias interdisciplinarias en materia de generatividad en el envejecimiento.
Trabajar, atender, investigar, desarrollar e impulsar nuevas opciones para el envejecimiento y la vejez es un trabajo que requiere una participación colectiva al menos en dos sentidos. El primero, es en el sentido de colaboración entre especialistas de diferentes campos, lo que lleva inevitablemente a realizar un trabajo interdisciplinario como resultado del conocimiento compartido. El segundo, refiere al hecho de poder generar prácticas inter y transdisciplinarias que dinamice, en diferentes niveles y estructuras, los entornos de las personas en su proceso de envejecimiento para generar vínculos intergeneracionales que se concreten en prácticas generativas.
Estas prácticas no pueden quedar reducidas al salón de clases, tampoco pueden estar concentradas en la educación a distancia. Estas prácticas requieren la vivencia, contacto y supervisión reflexiva, y en su caso resolutiva, respecto a las problemáticas que afectan a los diferentes grupos generacionales; incluida la población adulta mayor. Las prácticas interdisciplinarias que se puedan desarrollar, o en las que se puede participar, requieren de un trabajo intelectual en el que se cuente con la participación de la inteligencia disciplinaria, humildad intelectual, honestidad realista, disponibilidad al riesgo, confrontación con uno mismo, colaboración solidaria, y el respeto intelectual a pesar de las diferencias.
Una práctica gerontológica realizada con estos atributos no queda limitada a espacios y tiempos particulares. Además ayudaría a que las generaciones de jóvenes puedan descubrir lo que les puede brindar la historia concretada en la vejez; y a la población envejecida esta forma de prácticas les posibilita tener arraigo en el presente como una forma del tiempo que también les pertenece. A los profesionales de las diferentes disciplinas que tienen la posibilidad de compartir punto de encuentro en la gerontología y el estudio del envejecimiento, también los impulsaría a aproximarse a nuevas formas de investigación retomando nuevos paradigmas en las ciencias y las humanidades, muy vinculadas hoy al enfoque de caos y complejidad.